PENSAMIENTO: NUESTRO RINCÓN DE LIBERTAD.

Todos tenemos la libertad de ser quién queramos ser. De ser felices.

Preferimos sin embargo, acusar de nuestra infelicidad a otra persona o causa externa.

La felicidad sólo depende de nosotros mismos. De nadie más. Acusar siempre es un error. – No acuses y vive feliz.

Cualquiera puede decidir por sí mismo cómo pensar.